Abu-abuelita

Tú tan ciento cuatro y yo tan treintaitrés. No sé que haré los 25, aunque nos seguirás abrazando desde donde estés. Ya no tendré tu mano agarrando la mía ni sumarás más arrugas a tu sonrisa ni cantarás como cuando te sentías inspirada. Ahora pintarás colibríes en las flores y trenzarás nomeolvides en el arcoíris.

Quería escribirte tanto, pero todavía me faltan mil palabras para describir esta nueva ausencia. Volví a sentirme niña, correteando en el jardín, persiguiendo los sueños que tejías para mí. Al menos me dijiste adiós sonriendo y así te guardaré conmigo: con tus ciento cuatro encima mientras trato de alcanzarte, aunque te prometo que sin prisas.

Hasta que nos volvamos a ver, abu-abuelita.

04 de junio de 2022 (o cuando miré el mar y pensé en ti)

Buscándo.me.
Queriéndo.me.
Perdiéndo.me.

Es curioso cómo pienso en ti mientras miro el mar agitado. Anhelo entrelazar historias que sé muy bien que no llegarán a nada, y visitar tantos pueblos mágicos como sea posible, rompiendo todas las reglas. Valgo madres, pero me vale.

Encontrándo.me.
Sintiéndo.me.
Amándo.me.