Soy esa morra llena de inseguridades: la que te escribe bonito y por dentro se está cagando de miedos. Soy la morra que te cuenta cuentos antes de irse a dormir; que se desnuda el alma con cada letra, mientras su boca recorre cada una de tus pecas. Soy esa morra a la que se le encienden los ojitos escuchando tus historias; esa que se prende cuando piensa en ti bajo las sábanas; la que te escribe poesía trillada y ordinaria.
Soy la típica morra que quiere que la veas como si nunca hubieras conocido a otra como ella; la que no se deja llevar por las apariencias, sino por los sentimientos. Soy la morra a la que le encanta desvelarse cuando le describes tus cielos y tormentas. Soy de esas morras que se emocionan con un simple «Hola» y quiere pensarte en su futuro; que te invita a cenar y a que jueguen videojuegos.
Sí, soy de esas morras… La que quiere un amor bonito mientras riegas un incendio entre sus piernas. En fin, que soy la morra que no le saca a enamorarse de ti.