Publicado en Poetry

Elegía de las hortensias (o cuando se cumplieron diez años)

Yo traigo en el alma atorado tu recuerdo,
como brisa verde en un campo de flores.
Ese amor inmarcesible lleno de nomeolvides,
donde me pierdo entre la vida y el lamento.

¡Ay, cuán felices éramos sin saberlo,
mientras las calles nos ofrecían su pavimento!

Tu risa se apagó un día de primavera,
antes de que el llanto hiciera mella en el tormento.
La fugacidad del tiempo me quema entera,
al saber que ya no estoy más en tus silencios.

Todos nos volvemos la nostalgia de alguien,
mientras mi corazón se refugia en tu universo;
aunque ya no estés,
aunque no me ames,
aunque ya no seas.

Lenta,
cansina e
infructuosamente,
mi oquedad consume tu recuerdo.
No hay más rescoldos, ni siquiera un fuego,
Y el “hubiera” dejará siempre la puerta abierta.