Publicado en Poetry

Pieles

Tienes una piel electrizante, de esas que se erizan con caricias y se cimbran con mi boca. Y me vuelvo obsesa de tu tacto, manos, mares y hondonadas; somos rocío mientras nuestros cuerpos se descubren.
Te vuelves vino y nuez moscada, ígneo espíritu que me provoca. El instante se vuelve siglo y yo me hundo en tu marea. Sabes a océano, magia y duermevela; somos fugaces encuentros del tiempo. Me reconozco en tu intelecto: entonces descubro que no quiero otra piel ni otra magia.