Seremos infinito…
Cuando me pierda en tus palabras y tú en mis silencios. Cuando en tus silencios me imbuya y tú en mis palabras te enredes.
Sí, quiero que seamos infinito: nada de espacios, ni tiempos, ni ataduras. Visibles e invisibles: así seremos. Entre caricias y juegos, hagamos que valga la pena.
Te quiero aquí conmigo, perdidos en el infinito, porque en ti es donde me encuentro. Alarguemos la noche, soñemos despiertos, seamos ilusos, amémonos en silencio… Porque eres ruido y caos y atrevimiento, mas a pesar de todo eso te quiero.
Infinito, te anhelo.
Mes: mayo 2018
Ícaro mujer
Palideció visiblemente cuando leyó su respuesta: «Vete, no te convengo». Quería llorar y que él la consolara…; en cambio, acarició la pantalla de la computadora como si lo pudiera tocar a través del cristal. Antes le había dicho que la destruiría, porque tenía ese extraño placer de hacerlo cuando sentía miedo. Sí, en realidad sólo la estaba protegiendo… Pero ella quería volar cerca del sol, su sol, sin importarle que se quemaran sus alas.
Tal vez debería luchar un poco más por él, convencerlo. Después de todo ese tiempo, se sentiría extraña si él desaparecía. Y ella ya se había acostumbrado a sentirse viva cada vez que él la tocaba en sueños.
Abrió el programa para enviarle un mensaje, un último y débil aleteo que evitara su caída. Se tomó la cara con las manos y negó con la cabeza, vacía de emociones. Ya la había bloqueado. Oh, no, el obstinado resultó ser él: el arcoiris había sido demasiado, demasiado, d e m a s i a d o…